Standard Oil y el Sr. Rockefeller: el mayor gigante de todos los tiempos

Fue el primer billonario del mundo y según proyecciones, su fortuna equivaldría al 1,5-2% del PIB de EEUU y a 400.000-600.000 millones de dólares actualizados a día de hoy.


¿Quién ríe ahora Bezos? Se dice que a día de hoy, aunque con fragmentación del pa
trimonio, puesto que vamos por la 4a generación de la familia tras la muerte del joven David; dicha dispone de un patrimonio similar aunque más orientado a los bienes raíces como es el famoso Rockefeller Center.

Rockefeller center en Manhattan.

John D. Rockefeller nació en el estado de Nueva York un día de 1839, desde bien pequeño mostrando un talento innato por los negocios, atendió a la Escuela Comercial de Cleveland de dónde salió con 16 años. Posteriormente desempeñó una labor de contable hasta constituir su primera firma de corretaje “Clark & Rockefeller” con la que ya amasó 4.000$ (una suma interesante en aquella época) cumpliendo la mayoría de edad.

Su vida finalizó a los 53 años de edad, pero el imperio Rockefeller iría mucho más allá y quisiera decir, que antes de dejar este mundo, liberó de modo filantrópico sumas cantidades de dinero a distintas instituciones (tradición que sin ser amas de la caridad, seguiría patente entre sus sucesores) como la Universidad de Chicago que albergó tantos premios Nobel.

Standard Oil

El embrión de Standard Oil surgió con Clark, Andrews & Co la extractora de petróleo en la que Rockefeller invirtió como socio comanditario. Posteriormente, diferencias surgidas entre Clark y Rockefeller hacen que este último adquiera su parte del negocio en 1865 nombrándola “Rockefeller & Andrews, tras la Guerra Civil Estadounidense que tantos beneficios les había reportado.

Es entonces cuando nuestro genio analizando el mercado vislumbra la oportunidad de empezar a dedicarse a la refinería y distribución, donde aumentaban los márgenes. Intentando mejorar aún más estos, negociaría con las compañías de ferrocarriles que tras la guerra se habían instalado en la zona de Cleveland para conseguir tarifas mucho más bajas (acuerdos preferenciales) a cambio de suministrar combustible preferentmente. El trato le daría una ventaja competitiva que le permitiría acuñar una de sus frases más celebres: “la competencia es un pecado, por eso procedemos a eliminarla”. Muy clarificadora y que corresponde a sus prácticas predatorias. De este modo se atrevería a constituir a nuestra ahijada, Standard Oil con familiares y antiguos socios.

La situación de los inmuebles, refinerías y ventajas de su cartera, de ser mostradas ante sus competidores, eran suficientes para que se unieran a su empresa o directamente, le vendieran sus participaciones. De este modo, Standard Oil controlaría el 90% del petróleo al cabo de 8 años. En aquel entonces cristalizarían en leyes a favor de la competencia y en contra de la concentración empresarial que perjudicarían a los intereses de Standard Oil. No pudiendo realizar más fusiones, se promovería el trust (horizontal y vertical) en que la empresa matriz “Standard Oil Trust” controlaría a más de 50 empresas de forma directa o indirecta de todos los procesos de extracción, refinería y distribución del oro negro.

Las claves del éxito

No entraremos en la eticidad de dichas prácticas:

  • Visión y oportunidad: el Sr. Rockefeller y sus asesores fueron capaces de prever que el petróleo estaba destinado a realizar la Segunda Revolución Industrial siendo el combustible por excelencia hasta prácticamente día de hoy.
  • Tácticas predatorias: durante 1870-1878, Standard Oil participó en la adquisición (y en gran mayoría de casos cierre) de varias decenas de empresas de su sector eliminando la competencia e introduciendo uno de los pilares básicos empresariales de la empresa industrial; el entorno legal del momento ayudó.
Esta sátira fue publicada en el New York Times y representa a Standard llegando a perturbar todo EEUU con sus tentáculos. 
  • Economías de escala: el hecho de disponer de un sinfín de refinerías y una amplitud y verticalidad (en todo el proceso) permitían reducir los costes y controlar en mayor medida oferta, demanda y disponer de la posibilidad de ignorar proveedores, falcándo se como tal. De este modo se logró disminuir el precio del galón de keroseno de 58 céntavos en 1865 a 26 céntavos en 1870.
  • Sinergías con otras empresas: hemos hablado del caso de los ferrocarriles, pero es necesario hacer hincapié en el ejemplo del trato que tubo Standard Oil con Lake Shore Railroad, una empresa ferroviaria de Nueva York. La ferroviaria ofrecía un descuento del 71% en los transportes a cambio de ser proveída con 60 furgones de petróleo al día a cuenta de Standard Oil.
  • Diversificación: ya en el SXIX Standard se encontraba en distintas regiones de Latinoamérica y China que posteriormente serían las nuevas zonas de extracción de mineral, conjuntamente con la Península Arábiga.
  • Untar al prógimo: no es de estrañar que sus prácticas derivaran en caciquismo, habiendo ciertas concesiones de dictaduras y gobernadores, un tanto estrañas. 

Su caída

A finales del SXIX las empresas regionales del sector del petróleo empezaron a morder sectores del mercado petrolífero hasta disminuir la cuota de Standard Oil a una cifra entre el 60 y 65% en fechas de su disolución. Además, las regiones que antaño había controlado la empresa, ya no eran tan ricas en tal recurso.

Las herederas mayoritarias del legado de Standard Oil.

Distintas actuaciones judiciales terminaron separando o fragmentando partes del conglomerado como sucedió en Ohio en 1892.

La patada final sucedió con la Ley Sherman de 1890 aprovada en el Congreso de los Estados Unidos que iba dirigida a hacia compañías que realizaran prácticas desleales. En 1909 el Departamento de Justicia de los EEUU demandó a Standard Oil y en 1911 fue desmembrada en 34 empresas de las que la familia Rockefeller conservaría gran parte. Algunas a día de hoy siguen siendo conocidas tales como Chevron Corporation, Exxon o ConocoPhillips. Fueron conocidas como las 7 hermanas y a día de hoy siguen concentrando gran parte de la extracción y refinería de petróleo mundial, marcando junto a la OPEP gran parte de la evolución de oferta y precios del crudo.

 

Atentamente,

 

Marc Baraut.

1 thought on “Standard Oil y el Sr. Rockefeller: el mayor gigante de todos los tiempos”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.